El eje del debate ambiental a nivel mundial
gira alrededor de dos teorías que se
contraponen: la Teoría del Desarrollo
Sustentable vs. la Teoría del Ecologismo
Profundo.
La Teoría del Desarrollo Sustentable
sostiene que la protección ambiental puede
y debe ser alcanzada a través del desarrollo
socioeconómico, cuyo advenimiento
ejercería una influencia moderadora del
crecimiento poblacional y contribuiría a
reducir la contaminación a través del avance
de tecnologías más limpias. La Teoría
del Desarrollo Sustentable se alinea con
una concepción ética antropocéntrica.
Por otro lado, la Teoría del Ecologismo Profundo,
señala que el desarrollo socioeconómico,
tal como lo entendemos hoy en
día, es incompatible con la protección ambiental.
Los promotores de esta Teoría indican
que es necesario redefinir nuestro concepto
de desarrollo socioeconómico y retornar
a un estilo de vida de baja tecnología.
La Teoría del Ecologismo Profundo se alinea
con una concepción ética ecocéntrica.
La Encíclica “Caritas in Veritatis”, del Papa
Benedicto XVI, encuentra contrario al verdadero
desarrollo considerar la naturaleza
como más importante que la persona
humana misma. También condena la “posición
contraria” que propugna la completa
tecnificación de la naturaleza. El documento
es enfático al afirmar que “hoy, muchos
perjuicios al desarrollo provienen en realidad de estas maneras de pensar distorsionadas”,
y propugna un uso inteligente –y
no instrumental o arbitrario- de la naturaleza.
Por último, puntualiza que los proyectos
para un desarrollo humano integral
deben tener en cuenta, además del aspecto
ecológico, el jurídico, el económico, el
político y el cultural.
Nuestra Constitución Nacional adopta una ética antropocéntrica, que deriva de conceptos
inconfundiblemente ligados a la
Teoría del Desarrollo Sustentable, cuando
en su Artículo 41 dispone que: “Todos los
habitantes gozan del derecho a un ambiente
sano, equilibrado, apto para el desarrollo
humano y para que las actividades
productivas satisfagan las necesidades
presentes sin comprometer las de las generaciones
futuras, y tienen el deber de
preservarlo...”.
¿Cuál de las dos teorías en pugna
-Desarrollo Sustentable o Ecologismo
Profundo- está en mejores condiciones de
enfrentar los desafíos ambientales que nos
depara el presente y el futuro próximo? No
cabe duda que el Cambio Climático es el
mayor desafío que enfrenta la Humanidad,
y que lo será por mucho tiempo. Su inevitabilidad
coloca a ambas teorías bajo una
enorme presión.
Cuando nos reencontremos, en la Edición
de Marzo de 2009, sabremos qué nos
depara el porvenir luego de la Cumbre de
Copenhague.
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cartasdelectores@gerencia-ambiental.com
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